miércoles, 21 de octubre de 2009

He leído en la página de Addison de Witt, la contra crítica que le hacen al poemario que encabeza la entrada anterior y no sale bien parado. El fin de semana perdido, parece que no cumple las expectativas del colectivo Addison. No es que ahora vaya a cargar yo contra este libro ni contra su autor. Pero sí he de decir que no lo he terminado de leer. Después de cuatro o cinco poemas lo cierto es que no me llega la poética del autor. Al contrario que con Liverpool o Bipolar, libros que leí de un tirón, y a los que he vuelto para abrir al azar sus páginas, este no me atrapa, no me sumerge en su mundo. Hay versos, entre los que he leído, que se pueden destacar, pero la resolución de los poemas, la semántica, la iconografía, no surten en mi el efecto que pretendía el autor. Eso no es defecto de José Luis Piquero, es defecto mío por no entender este tipo de poesía.