lunes, 24 de noviembre de 2014
viernes, 14 de noviembre de 2014
EL PRÓXIMO DÍA 27 DE NOVIEMBRE
JUEVES, 19.30H
EN LA BIBLIOTECA DE ANDALUCÍA
PRESENTAREMOS LA COLECCIÓN PER{VERSUS}
Geepp Ediciones, Cristina Hernández González.
JUEVES, 19.30H
EN LA BIBLIOTECA DE ANDALUCÍA
PRESENTAREMOS LA COLECCIÓN PER{VERSUS}
Geepp Ediciones, Cristina Hernández González.
JUAN PEREGRINA MARTÍN, Estigma y Artificio.
FERNANDO SORIANO BENSUSAN, Centros de Curvatura.
miércoles, 23 de marzo de 2011
sábado, 5 de marzo de 2011
Presentación de libros en Granada. Fernando Soriano y Javier Díaz Gil.
Esta es la foto que nos hicimos al final de la presentación de nuestros libros en Granada. De izquierda a derecha Ginés, responsable de la librería Nueva Gala, el poeta Javier Díaz Gil, el poeta y editor José María Herranz, el poeta Fernando Soriano, Bernardino de la librería Nueva Gala, y Pacurri, que presentó el acto también en representación de la librería.
lunes, 21 de febrero de 2011
Presentación de HASSARD y Mi SUEÑO VIVE DEBAJO DE TUS PÁRPADOS
El próximo martes uno de marzo de 2011, a las 20.30h, en la librería NUEVA GALA, calle Almona de San Juan de Diós, presentaré mis poemarios Hassard y Mi sueño vive debajo de tus párpados. Ambos están reunidos en un solo libreto publicado por la editorial madrileña POETA DE CABRA.
Junto a mi estarán José María Herranz, director de la editorial y Javier Díaz Gil, que presentará su libreto El ángel prometido y Vivo extramuros. Los libros se pueden adquirir el día de la presentación o a través de la página web de la editorial.
Os esperamos.
jueves, 20 de enero de 2011
Lectura en los Diablos Azules
Con algo de retraso coloco este cartel anunciador de la lectura de Javier Díaz Gil y Rocío Díaz. Hablarán de lo que somos, lo que creemos ser, lo que anhelamos ser y en fin, esas cosillas a que dedican el tiempo libre los escritores. Disfrutad. Un saludo.
miércoles, 5 de enero de 2011
Teoría del poema en prosa (III)
Una paloma a veces volando, -a veces junto a un vaso vacío-, trae un aire finísimo que roza el cutis del cristal. Y comienza aquí o en alguna otra parte, -tal vez porque acaso nunca se detuvo-, ese infierno de prójimo contra ti mismo, de espejo fragmentado que elude tu reflejo tras tu sombra. Esa voz secreta y omnímoda, provocadora, de las palabras en el eco del interior de tu cabeza. La obsesión, posada con garras de rapaz, en el centro del alma, picoteando las vísceras de Prometeo. La obsesión avanzando valiente entre las rejas del costillar. La cítara de la obsesión recabando los sueños que la razón no entiende.
A veces, una paloma volando trae tras de si una acumulación de nimbos, sacude y alza los estratos de la vida, te muestra la claridad total de la noche.
Tal es el porvenir
después del sufrimiento. (*)
(*)Antonio Méndez Rubio
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Teoría del poema en prosa
lunes, 3 de enero de 2011
Un poema instantáneo
¡Esto me lo van a ir recogiendo poco a poco!
¡Todo! ¡¡¿Me oyen?!!
Cada jirón de vida que les condujo hacia el porvenir;
cada rastro de perfume que les haya devuelto algún instante de la infancia;
aquel rayo de sol que vieron fugarse entre las nubes, y lo escondieron bajo las hojas del helecho para en las horas negras del invierno calentarse;
cada mirada de amor furtiva, cada pensamiento alegre;
las briznas, hebras o filamentos;
cada semilla, viruta o átomo que pueda significar un sentimiento de felicidad.
Y, además, aquellos que se atrevieron a escribirlo, lo van a hacer, ¡palabra por palabra!
Sí,sí, ustedes, los tan egocéntricos, los tan ufanos de sus espíritus libres, ustedes los ¡Poetas!
martes, 7 de diciembre de 2010
Exposición de Mika Murakami.
La artista japonesa afincada en Granada, Mika Murakami, expondrá sus obras en el Hotel Ladrón de Agua, sito en la Carrera del Darro nº 13 de Granada, el próximo jueves a las 19.30h.
martes, 30 de noviembre de 2010
El mundo bajo los párpados. Beber sueños.
Escribió Cunqueiro en los 60 que "el hombre necesita, como quien bebe agua, beber sueños", y es a ese círculo completo de la ensoñación humana, el sueño como amenza, como trauma, pero también como expresión de un ideal o una esperanza, al que se trata de otorgar un orden en estas páginas. Orden, en cualquier caso, que adopta dos direccciones. Una primera en la que se muestra la importancia del sueño, de los vaticinios, de su equívoca sintaxis; y otra segunda en la que se resumen los diferentes modos en que el sueño se ha interpretado hasta nuestros días. Y con esto no sólo nos referimos a los diferentes tipos de intermediarios que elucidan el contenido de los sueños, ya sean los sacerdotes egipcios o el actual psicoanalista, heredero de Freud y de Charcot, sino a la propia importancia y la utilidad que dicha función posee para el ser humano. Desde los sueños curativos de los templos griegos a la terapéutica moderna.
Así pues, si para un hombre de la Antigüedad el sueño era la voz de instancias superiores, demoníacas o celestes, hoy no es más que un parpadeo cifrado de la conciencia o un trepidante reflejo del sistema nervioso. Quiere decirse que en este trayecto milenario se ha perdido la trascendencia, la intimidad del ser humano con el cosmos. Y a esta vieja unidad del hombre con lo circundante, recuperada a través del sueño.
fuente, diario GranadaHoy
Música y Poesía en los Conventos.
El ciclo Poesía y música en los conventos se ha convertido en una de las opciones culturales de la ciudad de Granada durante el otoño.
Beber con los ojos. Exposición de Alejandro Gorafe
Hace años que conozco al artista Alejandro Gorafe. Desde que comencé mi actividad como enmarcador. Él trabajaba en la casa natal de Federico García Lorca, en Fuente Vaqueros, al lado de Juan de Loxa. Su capacidad creadora e inventiva le ha llevado a exponer sus obras en muchos museos españoles y extranjeros, a dejarnos perplejos con sus transformaciones de objetos habituales, como gafas, sillas, muelles, otorgándoles, como Duchamp, otra dimensión. Para hacernos una idea de lo poco convencional de sus visiones, adjunto enlace a algunas fotos de sus obras y la noticia de la última exposición en la galería de arte granadina Sandunga.
Sólo a una persona en el mundo se le ocurrirían cosas como ponerle dos ruedas a una piedra y llamarla Canto rodado o colocar clavos en una silla y titular la obra ¡Ojo! Pincha. Y esa persona es Alejandro Gorafe uno de los artistas más ingeniosos y creativos que hay en España. Ahora salta con una nueva locura, la muestra Beber con los ojos, que se puede contemplar en la galería Sandunga hasta el próximo mes de enero. Para ella sólo se ha servido de un único objeto: las chapas de los refrescos, que ha ido coleccionando a lo largo de tres años. Gorafe ha metido el mundo en una chapa.
En una de sus obras, el artista granadino llega a utilizar... ¡17.000 chapas! Se dice pronto. Y cada chapa lavada y enderezada, como si nunca hubiera llegado a ser el tapón de una botella. Se trata de un trabajo de una infinita paciencia.
"¿Que cómo se me ocurrió esta exposición?", dice repitiendo la pregunta que acaba de oír. "Bueno, la gente siempre se reúne en los bares y es un punto de partida para miles de historias. A mí me parecía muy atractiva la estética de las marcas, ya que mi obra siempre ha estado muy próxima al arte pop. Las chapas me parecían un elemento que podría rescatarse. Y como el reciclaje es algo que también practico mucho, decidí ir adelante con la idea".
(Las cursivas: fuente diario GranadaHoy)
lunes, 29 de noviembre de 2010
Epitafios
Mi amiga tertuliana Rocío Díaz Gómez, nos invitó a una serie de juegos literarios en su blog. Ahora me apetece preguntaros a qué escritores pertenecen los epitafios que os dejo a continuación. Divertíos.
1) "Si no viví más, fue porque no me dio tiempo".
2) "Sólo le pido a Dios que tenga piedad con el alma de este ateo".
3) "Rosa, oh contradicción pura, placer, ser el sueño de nadie bajo tantos párpados".
4) "Aquí yace alguien cuyo nombre se escribió en el agua".
5) "Aquí yace el poeta [...]/ Abrid su tumba/ Debajo de su tumba se ve el mar".
6) "Estuve borracho muchos años, después me morí".
7) "Si queréis los mejores elogios, moríos".
Nombre de los escritores
Francis Scott Fitzgerald
Enrique Jardiel Poncela
Marqués de Sade
John Keats
Vicente Huidobro
Rainer María Rilke
Miguel de Unamuno
lunes, 22 de noviembre de 2010
El Hombre Vaciado
Los vacíos del hombre no sienten la nada
de cualquier vacío.
Joâo Cabral de Melo
A la hora de la conferencia la sala ya está abarrotada. Un borboteo de voces forma una nube invisible sobre las cabezas de los asistentes. Espero. Les hago esperar, observándoles. Pasan unos minutos y decido entrar. Lo hago por el lateral del pequeño escenario. Se oyen aplausos durante un largo instante. Permanezco de pie, frente a la multitud, mirando el vacío, sin fijarme en nada en concreto.
Al sentarme se calman las voces. Con un carraspeo doy comienzo a la lectura de mi conferencia. Totalmente concentrado en las palabras escritas, de vez en cuando alzo la mirada hacia el público. Están atentos, quietos en sus asientos.
Oigo cómo alguien tose tímidamente, y el suave frufrú de la ropa, y una respiración asmática en la primera fila. Todo normal. ¿Todo?
De nuevo levanto los ojos, y en mitad de la sala, una figura espera el encuentro con mis ojos. Disimulo. No puede interrumpirme. Miro. Sigue esperando. Opto por callar.
El resto de la asistencia sigue mirándome. Le indico que puede hablar. Mueve los labios, gesticula con sus brazos y manos, pero no oigo nada.
El hombre insiste a pesar de mi encogimiento de hombros. Hago un barrido por la sala con el índice sobre mis labios para hacerlos callar. Me miran atónitos. Aún no se han dado cuenta de que hay una persona hablando detrás de ellos. Agito los brazos para pedir calma, estoy a punto de levantar la voz para pedir silencio, pero nadie habla, sólo aquel sigue moviendo los labios, y sin embargo no oigo nada.
Me levanto nervioso. Le digo que hable más fuerte, que se acerque hasta mi. De un empujón la silla cae con estrépito a mi espalda. Me acerco al borde del estrado. Le hago señales evidentes y encarecidas de que venga. Pero él sigue en su monólogo silencioso.
Entonces estallo.
Grito.
Me da igual.
Pierdo los estribos, la compostura y grito.
Grito con el terror del primer hombre que conoció la soledad.
Grito con el estruendo del primer río arrasador y a cada grito se me escapan las fuerzas, sudo, me agoto, me deshago.
Un zumbido como de colmena irritada llena mis oídos, lo llena todo hasta hacerse casi una imagen delante de mi.
Mi cuerpo se desploma roto por el cansancio.
El miedo explota en mis sienes y en mis ojos.
El caudal del miedo recorre mis venas inundándome por dentro, paralizándome.
El miedo me invade y me arroja de mi cuerpo.
Observo cómo me desmembra, me corta en pedazos que se van fragmentando a su vez en trozos más pequeños.
Hebras, hilos, briznas de mi se esparcen por el aire de la sala.
Una mitosis destructiva.
Y ese zumbido persiste, pero ahora se ha transformado en algo húmedo, gélido, viscoso, . . vacío.
viernes, 19 de noviembre de 2010
Teoría del poema en prosa (II)
la mujer de rojo llega tumbada en la noche mirando hacia el resquicio por donde la luz se desborda
lo blanco derretido la claridad evaporada
piso así la ceniza sus sales térreas y alcalinas los óxidos metálicos de lo que fue la luz hallo jirones de su anguarina
abajo el día arde suena el resplandor de las brasas crujen los brazos y lenguas del fuego abrazan y muerden la madera la horadan
la mujer de rojo abre la boca su silencio es la dura sombra del alcaraván y grita una bruma de acero
palabra por palabra el tiempo desgrana sus instantes pero no hay tiempo pues la noche ha soñado el mar y ha vertido su veneno
la mujer de rojo tiembla cierra la boca muerde fría la arena las huellas de su paso por la playa
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Teoría del poema en prosa
Excentricidades
Entra con la niebla en los talones. Se frota la cabeza como si le escocieran los remordimientos.
-Buenos días. ¿Podría fumarme un café con hielo?Inútilmente amable, casi paternal.
-¡Caballero! ¡Por favor! ¡Déjese de estilismos literarios vacuos y arroje ya ese pulmón que tanto le está fastidiando!
Sorprendido, mira por primera vez a los ojos del cansancio.
-¿Sabe? Creo que tiene razón. Si me disculpa un instante, ahora mismo voy a escupir sobre mi tumba, y enseguida vuelvo.
Sale, dejando un rastro sucio de complejos.
Sale, dejando un rastro sucio de complejos.
viernes, 12 de noviembre de 2010
Fallece Carlos Edmundo de Ory
Ha fallecido otro gran poeta. Exiliado en Francia desde los años cincuenta, entre sus escritos más conocidos están los Aerolitos. Poeta inclasificable para los críticos por su arriesgada postura crítica y poética, conscientemente alejado de las modas, fundador del "postismo", junto a Eduardo Chicharro y Silvano Sernesi, y jamás ha recibido un galardón nacional que haga justicia a su carrera literaria.
jueves, 11 de noviembre de 2010
Samarkanda, novela de Amin Maalouf
Estoy leyendo la novela de Amin Maalouf Samarkanda. El autor acaba de recibir el premio Príncipe de Asturias de las letras. En esta novela se narra la vida del astrónomo, matemático, filósofo y poeta Omar Jayyam. Fue uno de los intelectuales más importantes de su época, el período califal abbasí. Nació alrededor del año 1040, en la ciudad de Nisapur, situada al noroeste de Irán, en una llanura fértil al pie de las montañas. Es reconocido por su obra las Ruba'iyyat. El texto de Maalouf engancha pronto y si, al mismo tiempo, se consultan los datos que aparecen en la novela, uno va abriéndose camino en un paisaje u una época lejanas, pero inmensamente atractivas. Aparecen personajes tan importantes como Nizam el-Molk, y el fundador de la secta de los Asesinos, Hassan Sabbah.
La imagen superior es un manuscrito de los Rubaiyat realizado por Morris y Burne-Jones.
"Puesto que ignoras lo que te reserva el mañana, esfuérzate por ser feliz hoy. Coge un cántaro de vino, siéntate a la luz de la luna y bebe pensando en que mañana quizá la luna te busque en vano".
"Entre la fe y la incredulidad, un soplo. Entre la certeza y la duda, un soplo. Alégrate en este soplo presente donde vives, pues la vida misma está en el soplo que pasa".
miércoles, 10 de noviembre de 2010
Esperar
esperar.
3. tr. Permanecer en sitio adonde se cree que ha de ir alguien o en donde se presume que ha de ocurrir algo.
En estas tres primeras acepciones aprecio el aspecto positivo del verbo. Se espera casi siempre solo, como solo se vive la vida, aunque estemos en el centro del bullicio, rodeados por los seres queridos. Esperar es también una sucesión de imágenes que cruzan por nuestra cabeza. Instantes del pasado, instantes del futuro, ensoñaciones. Inventamos sobre el porvenir, insertamos el pasado en el futuro. Se espera con esperanza, impaciente, hasta que nos damos cuenta de que se demora demasiado y, entonces, (ya no va a venir), se pierde la esperanza, y, con ella, la paciencia.
Según las estadísticas nos dicen que pasamos tres años, tres, de nuestra vida esperando. Colas en los bancos, en los supermercados, colas de tráfico, y esperar, desde hace algunos años, que termine esta devastadora crisis económica, que está arrasando las vidas de millones de personas, ahogadas por los bancos que les dieron el empujón para tirarse a unas aguas plagadas de tiburones. Esperar que tanta palabrería de los dirigentes políticos en esas reuniones mastodónticas, den alguna vez resultado y lleguen a dónde es más necesario: al pueblo, a los trabajadores, a los verdaderamente necesitados. Esperar que demuestren un poco de dignidad moral y se bajen los sueldos y se eliminen las dietas. Esperar que dejen de robar, sean del partido que sean. Nadie les llamó, se presentaron voluntariamente para realizar una labor en favor de las personas, de los que les dieron el voto. Esperar a que nuestra impotencia no nos lleve a cometer algún acto desesperado. Esperar a que las leyes, las normas, las reglas y todo cuanto inventan también favorezcan a los demás. Esperamos el futuro, pero cuando llega no estamos preparados. Seguimos posponiendo nuestra esperanza. Y esta apenas asoma. Mientras tanto consumimos el tiempo que vivimos ¿realmente lo vivimos?. ¿Para qué vivimos? ¿Para satisfacerlos de su ansia de riqueza, de lucimiento, de posición?
Según las estadísticas nos dicen que pasamos tres años, tres, de nuestra vida esperando. Colas en los bancos, en los supermercados, colas de tráfico, y esperar, desde hace algunos años, que termine esta devastadora crisis económica, que está arrasando las vidas de millones de personas, ahogadas por los bancos que les dieron el empujón para tirarse a unas aguas plagadas de tiburones. Esperar que tanta palabrería de los dirigentes políticos en esas reuniones mastodónticas, den alguna vez resultado y lleguen a dónde es más necesario: al pueblo, a los trabajadores, a los verdaderamente necesitados. Esperar que demuestren un poco de dignidad moral y se bajen los sueldos y se eliminen las dietas. Esperar que dejen de robar, sean del partido que sean. Nadie les llamó, se presentaron voluntariamente para realizar una labor en favor de las personas, de los que les dieron el voto. Esperar a que nuestra impotencia no nos lleve a cometer algún acto desesperado. Esperar a que las leyes, las normas, las reglas y todo cuanto inventan también favorezcan a los demás. Esperamos el futuro, pero cuando llega no estamos preparados. Seguimos posponiendo nuestra esperanza. Y esta apenas asoma. Mientras tanto consumimos el tiempo que vivimos ¿realmente lo vivimos?. ¿Para qué vivimos? ¿Para satisfacerlos de su ansia de riqueza, de lucimiento, de posición?
Y ahora quiero referirme a la visita del hombre que dirige la institución religiosa católica: el Papa. Miles o cientos de miles le esperaban en Santiago de Compostela y en Barcelona. Otros, como yo, no le esperábamos. Hace tiempo que dejé de esperar algo auténtico y acorde de su parte. Ahora sólo espero por mi. Porque esperar, en esa primera y segunda acepción con este hombre no se han cumplido. Pagar para que venga. Gastar del erario público para que aparezca con todo el boato y derroche en seguridad y regalos, y luego te diga que somos demasiado laicos. Invertir en una visita que sólo a unos pocos interesa, en los momentos de crisis económica y de valores, no es aceptable. Un hombre que se dice mantiene vivas las ideas de Cristo, de Jesús de Nazaret, no puede ir predicando unos dogmas tan sencillos y humildes cargado de joyas, vestido de alta costura, a cuerpo de rey, en avión privado. No. No me dejo arrastrar por fanatismos, despotismos, egoísmos, incongruencias, contradicciones morales y humanas, basados en la humillación, la infamia, la falta de respeto por las libertades. La palabra de Jesús no incluía, y por supuesto, rechazaría todo eso.
Esperar. Yo espero que este hombre diga públicamente, en todas las lenguas que domina, desde esa ventada donde los fanáticos le aclaman, desde los medios de comunicación que controlan, desde los bancos que les dan enormes dividendos en ganancias, que lo diga, que han causado daño a millones de personas, que han vejado los sentimientos, que han matado, violado, torturado en nombre de unas ideas que, desde siempre han ignorado, utilizándolas a su antojo y beneficio: "el fin justifica los medios". No creo que haya nada después de este mundo. Somos materia y a ella volveremos. Sin consciencia, sin remordimientos, perdidos en la inmensidad que nos rodea, formando parte del aire o la tierra. Este es el lapso de tiempo que nos ha sido otorgado, es lo que somos, lo que ya jamás seremos, salvo en la memoria de los que se quedan aquí, si quieren o les apetece recordar.
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